{"id":2775,"date":"2023-03-22T10:29:02","date_gmt":"2023-03-22T10:29:02","guid":{"rendered":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/?p=2775"},"modified":"2025-11-04T13:57:02","modified_gmt":"2025-11-04T13:57:02","slug":"effective-risk-communication-is-about-more-than-behaviour-change-lets-talk-about-personal-risk-appraisals","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/2023\/03\/effective-risk-communication-is-about-more-than-behaviour-change-lets-talk-about-personal-risk-appraisals\/","title":{"rendered":"La comunicaci\u00f3n eficaz del riesgo va m\u00e1s all\u00e1 del cambio de comportamiento: hablemos de la evaluaci\u00f3n personal del riesgo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Victoria Woof and David French, Manchester Centre for Health Psychology, University of Manchester, UK<\/strong><\/p>\n<p>Tradicionalmente, en medicina y psicolog\u00eda de la salud, los profesionales sanitarios han comunicado a los pacientes sus riesgos personalizados de enfermedad con el objetivo de prevenirla. Cuando la comunicaci\u00f3n de riesgos facilita cambios en el comportamiento sanitario, puede reducir potencialmente el desarrollo de enfermedades y detectarlas en fases tratables. Por ejemplo, comunicar el riesgo de enfermedad cardiovascular para promover la pr\u00e1ctica de ejercicio f\u00edsico y la mejora de la dieta puede reducir el riesgo. Sin embargo, hay otros posibles objetivos y resultados a tener en cuenta a la hora de informar sobre el riesgo de enfermedad. Adem\u00e1s, los objetivos de los profesionales sanitarios y los pacientes o el p\u00fablico en general no siempre coinciden. Se han identificado varios objetivos relacionados con la comunicaci\u00f3n de riesgos, como facilitar la toma de decisiones informadas <u>y producir respuestas afectivas adecuadas, as\u00ed como motivar el cambio de comportamiento.<\/u><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>Pr\u00e1cticas actuales de comunicaci\u00f3n de riesgos e implicaciones<\/strong><\/p>\n<p>Para facilitar la comprensi\u00f3n de la informaci\u00f3n num\u00e9rica y mejorar la comunicaci\u00f3n del riesgo, se han barajado diversos enfoques, como el uso de representaciones visuales del riesgo, por ejemplo conjuntos de iconos (iconos que representan el n\u00famero de personas en riesgo). Sin embargo, los destinatarios siguen teniendo dificultades para comprender las cifras num\u00e9ricas y sus implicaciones. En particular, este tipo de informaci\u00f3n sobre el riesgo no parece tener efectos importantes ni duraderos en el cambio de comportamiento. Una explicaci\u00f3n probable de esta falta de impacto es que cambiar las creencias de susceptibilidad de los receptores s\u00f3lo mediante informaci\u00f3n num\u00e9rica sobre el riesgo es una intervenci\u00f3n comparativamente d\u00e9bil, ya que las creencias sobre autoeficacia y afrontamiento (es decir, hasta qu\u00e9 punto una persona cree que tiene la capacidad de llevar a cabo un comportamiento) tienen potencialmente implicaciones m\u00e1s positivas para el cambio de comportamiento.<\/p>\n<p>No obstante, como ya se ha mencionado, la comunicaci\u00f3n de riesgos puede tener otros objetivos. En la literatura sobre el riesgo de c\u00e1ncer, se ha observado que las personas comprenden y son capaces de recordar sus estimaciones de riesgo. Sin embargo, estas personas no siempre creen que la estimaci\u00f3n del riesgo refleje el riesgo que perciben a pesar de una explicaci\u00f3n clara, y la mayor\u00eda sobreestima su riesgo. En este caso, parece que los individuos tienen percepciones preexistentes de su riesgo que no cambian cuando se les proporciona una estimaci\u00f3n cl\u00ednica num\u00e9rica. \u00bfCu\u00e1l podr\u00eda ser la causa?<\/p>\n<p><strong>Comunicaci\u00f3n del riesgo y valoraci\u00f3n personal del riesgo<\/strong><\/p>\n<p>Las experiencias personales de enfermedad familiar, la congruencia entre las expectativas personales y las estimaciones cl\u00ednicas y las ideas personales sobre las causas influyen en la forma en la que se percibe e interioriza una estimaci\u00f3n cl\u00ednica del riesgo de c\u00e1ncer de mama en particular. Aunque la provisi\u00f3n de una estimaci\u00f3n de riesgo cl\u00ednico tiene poco impacto en los resultados emocionales, las emociones preexistentes (evaluadas antes de comunicar el riesgo) son un fuerte predictor de c\u00f3mo se perciben y reaccionan ante las estimaciones de riesgo. Si no se tienen en cuenta este tipo de cuestiones, las t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n de riesgos que empleemos no servir\u00e1n para respaldar decisiones informadas y valoraciones de riesgos precisas.<\/p>\n<p>Recientemente hemos destacado en <u>una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de estudios cualitativos<\/u> que la gravedad del c\u00e1ncer de mama familiar afecta al compromiso de las mujeres con las conductas preventivas. Si el c\u00e1ncer de mama no es la principal prioridad en comparaci\u00f3n con otras enfermedades, puede que se descuide el compromiso con la acci\u00f3n preventiva, ya que otras enfermedades de la familia son m\u00e1s preocupantes. Del mismo modo, cuando las expectativas previas de riesgo no coinciden con una estimaci\u00f3n cl\u00ednica del riesgo, las mujeres pueden reaccionar con dudas y conmoci\u00f3n, y la confianza en la estimaci\u00f3n se ve socavada. Si la estimaci\u00f3n cl\u00ednica no se ajusta a estas opiniones y expectativas preexistentes, es posible que no se lleven a cabo los cambios sugeridos en la dieta o en la toma de medicaci\u00f3n preventiva.<\/p>\n<p><strong>Hacia un enfoque m\u00e1s personal de la comunicaci\u00f3n de riesgos<\/strong><\/p>\n<p>Quienes reciben una estimaci\u00f3n personalizada del riesgo de enfermedad no son receptores pasivos de esta informaci\u00f3n. Por el contrario, estas personas utilizan sus contextos sociales, prejuicios personales, valores y experiencias para dar sentido a la informaci\u00f3n relativa a su riesgo, que no siempre coincide con el objetivo del comunicador o el riesgo num\u00e9rico proporcionado.<\/p>\n<p>Es beneficioso entablar un di\u00e1logo abierto con los receptores del riesgo de una enfermedad, que abarque algo m\u00e1s que la estimaci\u00f3n num\u00e9rica para que converjan los objetivos y los conocimientos. Para que la comunicaci\u00f3n del riesgo sea eficaz, los profesionales sanitarios deben determinar, en primer lugar, qu\u00e9 conocimientos y comprensi\u00f3n poseen ya las personas sobre un determinado riesgo de enfermedad. De este modo, los profesionales se dar\u00edan a s\u00ed mismos y al receptor la oportunidad de debatir sobre el entendimiento compartido y trabajar sobre las percepciones err\u00f3neas para alinear sus objetivos. Dedicar m\u00e1s tiempo a proporcionar informaci\u00f3n individualizada y adaptada probablemente mejorar\u00eda la forma en que los receptores piensan sobre su riesgo y tambi\u00e9n aumentar\u00eda la confianza de ambas partes en la toma de decisiones informadas compartidas, adem\u00e1s de facilitar cambios sostenidos en los comportamientos de salud.<\/p>\n<p><strong>Recomendaciones pr\u00e1cticas:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Cu\u00e1les son los objetivos de su comunicaci\u00f3n de riesgos &#8211;<\/strong> antes de proporcionar un riesgo de enfermedad es importante establecer primero lo que est\u00e1 tratando de lograr, por ejemplo, el cambio de comportamiento, opciones informadas. Una vez establecidos los objetivos, los profesionales tambi\u00e9n deben considerar los objetivos del receptor y trabajar juntos para encontrar un terreno com\u00fan.<\/li>\n<li><strong>Abrir un di\u00e1logo con el receptor:<\/strong> proporcionar un espacio para que el receptor comunique sus pensamientos con el fin de evaluar las diferentes formas en que ve su riesgo y si posee los conocimientos necesarios para tomar decisiones informadas y ayudar a guiarle en su elecci\u00f3n, sea cual sea.<\/li>\n<li><strong>Cuestionar respetuosamente los malentendidos:<\/strong> trabajar con el destinatario para debatir ideas incorrectas y resolver las lagunas de conocimiento. Esto sentar\u00e1 las bases para una toma de decisiones m\u00e1s informada, si \u00e9ste es el objetivo de la comunicaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Adaptar la comunicaci\u00f3n:<\/strong> piense en las necesidades del destinatario y establezca formas de transferir conocimientos para entablar un debate significativo. Para ello, se puede estratificar la informaci\u00f3n <u>proporcionando informaci\u00f3n breve o &#8220;esencial&#8221;<\/u>, que luego se complementa con material m\u00e1s detallado, si as\u00ed se solicita.<\/li>\n<\/ul>\n<p>[Traducido por Luis Garc\u00eda-Gonz\u00e1lez y Alberto Aibar Solana]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By Victoria Woof and David French, Manchester Centre for Health Psychology, University of Manchester, UK Traditionally in medicine and health psychology, healthcare professionals have provided patients with their personalised disease risks with the aim of preventing disease. 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