{"id":2510,"date":"2022-08-04T07:20:38","date_gmt":"2022-08-04T07:20:38","guid":{"rendered":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/?p=2510"},"modified":"2025-11-04T14:01:36","modified_gmt":"2025-11-04T14:01:36","slug":"make-or-break-the-importance-of-breaks-in-healthcare","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/2022\/08\/make-or-break-the-importance-of-breaks-in-healthcare\/","title":{"rendered":"\u200b\u200bHacer o deshacer: la importancia de las pausas en la asistencia sanitaria"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por Julia Allan, Aberdeen University, Scotland<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vida moderna es muy agitada. Vivimos en un mundo digital cada vez m\u00e1s &#8220;conectado&#8221; en el que los periodos de verdadero descanso del trabajo son escasos. Muchas personas trabajan regularmente durante largos periodos y este es el caso de los profesionales de la salud que trabajan en servicios sanitarios de primera l\u00ednea. En el contexto de la sanidad, las horas de trabajo y las exigencias suelen ser elevadas, los turnos superan habitualmente las 8 horas de una jornada laboral &#8220;normal&#8221;, y las exigencias laborales pueden ser implacables por naturaleza. Si una serie continua de pacientes requiere atenci\u00f3n urgente, los profesionales sanitarios est\u00e1n obligados a prestarla, independientemente de lo ocupados que est\u00e9n o del tiempo que lleven trabajando. Como consecuencia de estas elevadas exigencias, la ausencia de descansos es muy frecuente en los centros sanitarios; por ejemplo, se ha informado de que 1 de cada 10 enfermeras nunca se toma un descanso adecuado y 1 de cada 3 rara vez o nunca se toma descansos para comer durante los turnos.<\/span><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ausencia de pausas tiene una serie de consecuencias negativas, desde la incomodidad pr\u00e1ctica de no poder ir al ba\u00f1o y la falta de oportunidades para comer de forma saludable hasta los sentimientos de desmoralizaci\u00f3n e insatisfacci\u00f3n y los cambios cognitivos que pueden producir los periodos de trabajo prolongados con pausas inadecuadas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los cambios cognitivos que se producen cuando se trabaja durante largos periodos de tiempo sin pausa son uno de los argumentos clave en apoyo de las pausas regulares. Todos conocemos la experiencia de sentirnos cansados y agotados al final de una larga jornada laboral, con dificultades para tomar decisiones o incapaces de concentrarnos en la tarea que tenemos delante. Este descenso del rendimiento cognitivo es totalmente natural y refleja el hecho de que la cognici\u00f3n humana no est\u00e1 dise\u00f1ada para concentrarse continuamente en la misma tarea durante largos periodos de tiempo. De hecho, en t\u00e9rminos cognitivos, la fatiga es una se\u00f1al adaptativa, un signo de que hemos pasado demasiado tiempo &#8220;en la tarea&#8221; y necesitamos tomar un descanso antes de que se empiecen a cometer errores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hace m\u00e1s de un siglo, los efectos negativos de trabajar continuamente sin descanso eran evidentes.\u00a0 En uno de los ejemplos m\u00e1s heroicos, Tsuro Arai, la primera mujer japonesa en obtener un doctorado, se oblig\u00f3 a s\u00ed misma a realizar una tarea que requer\u00eda concentraci\u00f3n (resolver complejos problemas de multiplicaci\u00f3n) de forma continua durante 12 horas en varios d\u00edas consecutivos sin descanso. Como era de esperar, a medida que aumentaba el tiempo dedicado a la tarea, su rendimiento era m\u00e1s lento y menos preciso, lo que demuestra emp\u00edricamente por primera vez que no se puede mantener un rendimiento cognitivo \u00f3ptimo durante per\u00edodos de 12 horas sin descanso. A pesar de ello, el personal sanitario moderno suele pasar este tipo de periodos trabajando sin pausas de descanso adecuadas. Un estudio hist\u00f3rico de unas 400 enfermeras a lo largo de m\u00e1s de 5.000 turnos demostr\u00f3 que, en l\u00ednea con el experimento de Arai, las enfermeras que trabajaban m\u00e1s de 12 horas seguidas (alrededor del 40% de los turnos muestreados) comet\u00edan muchos m\u00e1s errores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s de los errores relacionados con los fallos de atenci\u00f3n y memoria, cada vez hay m\u00e1s evidenicas que sugieren que la toma de decisiones cambia de forma predecible a lo largo de periodos prolongados de trabajo, un fen\u00f3meno denominado &#8220;fatiga de decisi\u00f3n&#8221;. A medida que las personas toman m\u00e1s y m\u00e1s decisiones consecutivas sin descanso, empiezan a inclinarse progresivamente por decisiones que son de alguna manera m\u00e1s f\u00e1ciles desde el punto de vista cognitivo (por ejemplo, seguir la opci\u00f3n por defecto, pasar una decisi\u00f3n a otra persona o utilizar reglas emp\u00edricas o atajos). En el \u00e1mbito de la sanidad, vemos claros indicios de ello en los turnos de trabajo. Por ejemplo, los m\u00e9dicos de cabecera son m\u00e1s propensos a recetar antibi\u00f3ticos innecesarios hacia el final de las consultas y los enfermeros son cada vez m\u00e1s propensos a derivar pacientes a otros profesionales sanitarios a medida que aumenta el tiempo transcurrido desde la \u00faltima pausa. El \u00faltimo ejemplo plantea un punto clave. Desde el punto de vista cognitivo, el problema no es la cantidad total de trabajo, sino la cantidad de trabajo realizado sin descanso. En otras palabras, es el momento y la presencia (o ausencia) de descansos dentro del periodo de trabajo, m\u00e1s que la carga de trabajo total, lo que resulta cr\u00edtico para mantener un funcionamiento cognitivo \u00f3ptimo a lo largo del tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Garantizar que el personal sanitario haga pausas de descanso en un servicio de salud muy ocupado es, por supuesto, m\u00e1s f\u00e1cil de decir que de hacer. Pero la evidencia es clara: cualquier pausa es mejor que ninguna y las pausas regulares deben considerarse una parte esencial y no negociable de la jornada laboral. Incluso cuando no hay tiempo para hacer una pausa propiamente dicha, la evidencia sugiere que tomarse un par de minutos para alejarse de la tarea, estirarse y respirar profundamente es beneficioso. Los &#8220;microdescansos&#8221;, pausas de pocos minutos, parecen ser suficientes durante las actividades exigentes para mitigar algunos de los efectos negativos de los largos periodos de trabajo ininterrumpido. Los estudios demuestran, por ejemplo, que los cirujanos que hacen microdescansos regulares y breves durante las operaciones (de 90 segundos a 5 minutos) informan de un mejor rendimiento f\u00edsico y mental, una reducci\u00f3n del estr\u00e9s y un menor n\u00famero de acontecimientos intraoperativos. Y lo que es m\u00e1s importante, las operaciones que inclu\u00edan estas micro pausas no duraban m\u00e1s que las operaciones normales, lo que sugiere que las pausas &#8220;se pagan solas&#8221; al contrarrestar las reducciones normales de velocidad y eficiencia con el tiempo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En resumen, las pausas son una parte esencial de la jornada laboral de los trabajadores sanitarios (y de otros trabajadores).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Recomendaciones pr\u00e1cticas<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<ol>\n<li><b>Dar prioridad a los descansos:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> pasar largos periodos de tiempo &#8220;en la tarea&#8221; es contraproducente. Cambia tu toma de decisiones, te hace m\u00e1s lento y m\u00e1s propenso a cometer errores y puede reducir tu compromiso con los comportamientos que te mantienen saludable.<\/span><\/li>\n<li><b>Si no puedes tomarte un descanso completo, al menos haz una pausa:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> lev\u00e1ntate o al\u00e9jate de lo que est\u00e1s haciendo, est\u00edrate y respira profundamente. Las pruebas sugieren que tan s\u00f3lo 30 segundos de desconexi\u00f3n de la tarea pueden ayudar a reducir el impacto cognitivo del trabajo continuo.<\/span><\/li>\n<li><b>Var\u00ede sus tareas a lo largo del d\u00eda. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Conc\u00e9ntrese en una sola tarea durante un periodo determinado y luego (a menos que est\u00e9 &#8220;en la zona&#8221;) pase a hacer otra cosa. En muchos sentidos, cognitivamente, un cambio es tan bueno como un descanso.<\/span><\/li>\n<li><b>Anime a los dem\u00e1s a tomar descansos <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">y estructure los servicios y las tareas de trabajo que usted controla de manera que permita a los trabajadores tomar descansos regulares. En la sociedad moderna es cada vez m\u00e1s importante incorporar de forma proactiva per\u00edodos de descanso en la jornada laboral.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido por Luis Garc\u00eda-Gonz\u00e1lez y Alberto Aibar<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By Julia Allan, Aberdeen University, Scotland Modern life is hectic. We live in an increasingly \u2018switched on\u2019 digital world where periods of true respite from work are rare. 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