{"id":2243,"date":"2021-07-14T14:02:35","date_gmt":"2021-07-14T14:02:35","guid":{"rendered":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/?p=2243"},"modified":"2025-11-04T14:10:04","modified_gmt":"2025-11-04T14:10:04","slug":"if-medicine-is-a-team-game-patients-should-play-too-a-psychological-perspective-on-patient-engagement","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/2021\/07\/if-medicine-is-a-team-game-patients-should-play-too-a-psychological-perspective-on-patient-engagement\/","title":{"rendered":"Si la medicina es un juego de equipo, los pacientes tambi\u00e9n deber\u00edan jugar: una perspectiva psicol\u00f3gica sobre el compromiso del paciente"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por G. Graffigna, Universit\u00e0 Cattolica del Sacro Cuore, Italy<\/strong><\/p>\n<p>Los profesionales de la salud a lo largo de todo el proceso de atenci\u00f3n deben colaborar y coordinar sus esfuerzos para que los sistemas de salud funcionen de manera eficaz. En otras palabras, la medicina requiere trabajo en equipo para tener \u00e9xito. Si estamos de acuerdo con este principio, entonces, adoptando una met\u00e1fora deportiva, \u00a1el paciente tambi\u00e9n debe ser considerado un jugador del equipo!<\/p>\n<p>El concepto de participaci\u00f3n del paciente reconoce esto, y es un elemento importante para mejorar la efectividad y sostenibilidad de la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 es el compromiso del paciente?<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/apps.who.int\/iris\/handle\/10665\/252269\">El compromiso del paciente<\/a> es un concepto que considera a las personas como algo m\u00e1s que simples &#8220;destinatarios de la atenci\u00f3n&#8221; y las coloca como actores cruciales en la planificaci\u00f3n y prestaci\u00f3n de servicios de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Es un proceso mediante el cual las personas se involucran activa y participativamente en la definici\u00f3n de aquellos temas relevantes a su cuidado. Esto incluye tomar decisiones sobre los factores que afectan sus vidas, dise\u00f1ar e implementar pol\u00edticas y estrategias, planificar, desarrollar y brindar servicios y tomar medidas para lograr cambios de comportamiento y en su estilo de vida. Las actitudes psicol\u00f3gicas, las motivaciones, los sentimientos y la disposici\u00f3n de los pacientes para participar en la atenci\u00f3n m\u00e9dica son de vital importancia para este proceso.<\/p>\n<p>En 2017, nuestro grupo propuso y valid\u00f3 cient\u00edficamente un marco psicosocial para diagnosticar y promover el compromiso del paciente: el <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6056150\/\">Modelo de Compromiso con la Salud del Paciente<\/a>. Esta nueva teor\u00eda psicol\u00f3gica basada en la evidencia cient\u00edfica tiene como objetivo explicar c\u00f3mo se desarrolla el compromiso del paciente desde la perspectiva de su perspectiva. El Modelo de Compromiso con la Salud del Paciente describe el compromiso del paciente como un proceso din\u00e1mico y en evoluci\u00f3n, a trav\u00e9s del cual las personas pueden recuperar sus habilidades para gestionar proyectos personales y orientar sus propios objetivos, incluso si viven con una enfermedad.<\/p>\n<p>El modelo enfatiza la elecci\u00f3n personal de los pacientes de cambiar su actitud hacia el sistema de salud, de receptor pasivo a socio y copiloto de la experiencia de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Este cambio en la identidad del rol personal es una funci\u00f3n de una evoluci\u00f3n din\u00e1mica de adaptaci\u00f3n y resiliencia de los pacientes a su condici\u00f3n de salud. El compromiso total del paciente es el resultado de una serie de esfuerzos emocionales y motivacionales para replantear su estado de salud y el rol y la identidad del paciente. Esto es fundamental para mantener la adherencia de los pacientes al tratamiento y el autocuidado y para mantener con \u00e9xito el cambio en los comportamientos y estilos de vida.<\/p>\n<p>El modelo de compromiso con la salud del paciente contiene cuatro fases, y los profesionales de la salud pueden apoyar el compromiso del paciente en cada fase.<\/p>\n<ul>\n<li>Fase 1: <em>Apag\u00f3n<\/em>. En esta fase, los pacientes experimentan sentimientos de vulnerabilidad psicol\u00f3gica relacionados con un evento cr\u00edtico, generalmente un diagn\u00f3stico. Los profesionales de la salud deben brindar apoyo emocional para ayudar a los pacientes a adaptarse a su nueva condici\u00f3n de salud. El enfoque debe estar en ayudar a los pacientes a desarrollar un nuevo sentido de voluntad y control con respecto a su enfermedad. En otras palabras, los pacientes pueden recibir apoyo para ayudarles a sentir que sus acciones pueden conducir a una gesti\u00f3n de la salud eficaz.<\/li>\n<li>Fase 2: <em>Activaci\u00f3n<\/em>. En esta fase, los pacientes tienen una conciencia inicial de su estado de salud, pero a\u00fan tienen un conocimiento superficial sobre c\u00f3mo manejarlo de manera efectiva. En esta fase, es com\u00fan que los pacientes abandonen el proceso de atenci\u00f3n. En esta posici\u00f3n, los profesionales de la salud son puntos de referencia cruciales para los pacientes. Tambi\u00e9n deben ayudar a los pacientes a controlar sus enfermedades y hacerles frente, evitando as\u00ed abandonos de los cuidados.<\/li>\n<li>Fase 3: <em>Adhesi\u00f3n<\/em>. En esta fase, los pacientes han desarrollado una buena aceptaci\u00f3n de su enfermedad y han superado las principales angustias psicol\u00f3gicas relacionadas con el inicio de la enfermedad. Los profesionales sanitarios pueden apoyar a los pacientes en esta fase ayud\u00e1ndoles a mantener comportamientos adaptativos de salud incluso en situaciones estresantes o at\u00edpicas.<\/li>\n<li>Fase 4: <em>Proyecto Eudaim\u00f3nico (satisfacci\u00f3n con la vida)<\/em>. En esta fase final, los pacientes se han vuelto plenamente conscientes de su enfermedad y sus implicaciones. Han cambiado los h\u00e1bitos de vida en funci\u00f3n de las necesidades terap\u00e9uticas y se est\u00e1n convirtiendo en agentes activos para lograr una calidad de vida positiva y satisfactoria, a pesar de vivir con una enfermedad cr\u00f3nica. En esta etapa, los profesionales de la salud se consideran aliados confiables y los pacientes deben recibir apoyo para que se vean a s\u00ed mismos como miembros activos del equipo de atenci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La transici\u00f3n de un enfoque pasivo a comportamientos activos regulares y efectivos para gestionar la salud se basa en un proceso complejo de creaci\u00f3n de significado y elaboraci\u00f3n de la propia identidad. La percepci\u00f3n subjetiva, y a veces irracional, que los individuos tienen sobre s\u00ed mismos y la visi\u00f3n \u00fanica a trav\u00e9s de la cual los individuos eval\u00faan su calidad de vida son, en nuestra opini\u00f3n, fundamentales para hacer posible el proceso de compromiso. De este modo, los profesionales de la salud pueden incorporar estos conocimientos en sus propios modelos de participaci\u00f3n en la salud de la vida real.<\/p>\n<p>Se ha demostrado que el modelo propuesto de compromiso con la salud del paciente <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC5487073\/\">se ha mostrado predictor<\/a> de los niveles de adherencia de los pacientes a las prescripciones m\u00e9dicas y el empoderamiento de los pacientes en la autogesti\u00f3n. Adoptar una visi\u00f3n psicosocial para definir y medir el compromiso del paciente favorece la mejora en gran medida nuestra comprensi\u00f3n de c\u00f3mo las personas deciden cambiar su papel en trayecto de la atenci\u00f3n m\u00e9dica, a favor de un mejor compromiso con su atenci\u00f3n y su salud.<\/p>\n<p>En resumen, el sentido de control emocional de las personas sobre su enfermedad y su atenci\u00f3n juega un papel esencial en lo bien que pueden hacer frente a su enfermedad. Cuanto mejor se comprendan estas emociones y roles, mayor ser\u00e1 la posibilidad de que los pacientes se involucren de manera efectiva en su atenci\u00f3n m\u00e9dica. Los profesionales de la salud tienen un papel clave que desempe\u00f1ar en cada una de las transiciones, desde el diagn\u00f3stico hasta convertirse en una persona plenamente informada y comprometida que participa activamente en su propia atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n<p><strong>Recomendaciones practicas<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>Evaluar la participaci\u00f3n del paciente:<\/strong> la <a href=\"https:\/\/www.frontiersin.org\/articles\/10.3389\/fpsyg.2015.00274\/full\">Escala de participaci\u00f3n de la salud del paciente<\/a> puede ayudar a medir sistem\u00e1ticamente la participaci\u00f3n en entornos cl\u00ednicos y en distintos momentos, con el fin de orientar estrategias e intervenciones personalizadas para promoverla.<\/li>\n<li><strong>Generar confianza:<\/strong> utilice una comunicaci\u00f3n personalizada (es decir, comunicaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente, comunicaci\u00f3n p\u00fablica, comunicaci\u00f3n de marketing social) que est\u00e9 adaptada a los niveles de participaci\u00f3n del paciente evaluados.<\/li>\n<li><strong>Cultura de atenci\u00f3n m\u00e9dica abierta:<\/strong> los entornos m\u00e9dicos y la educaci\u00f3n deben buscar implementar programas de capacitaci\u00f3n para proporcionar a los profesionales de la salud el conocimiento y las habilidades de comunicaci\u00f3n y relacionales necesarios para promover la participaci\u00f3n del paciente.<\/li>\n<li><strong>Fomente el entusiasmo del paciente:<\/strong> ayude a los pacientes a ver el lado positivo. Fomentar una actitud optimista que busque los aspectos positivos puede ayudar a las personas a filtrar algunas de las noticias malas o desalentadoras que podr\u00edan afectar la motivaci\u00f3n para participar.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[Traducido por Luis Garc\u00eda-Gonz\u00e1lez y Alberto Aibar]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Healthcare professionals along the whole care journey must collaborate and coordinate their efforts for healthcare systems to function effectively. In other words, medicine requires teamwork to be successful. If we agree on this principle, then \u2013adopting a sports metaphor \u2013the patient too should be considered a player in the team!<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2268,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-2243","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-patient-engagement"],"translation":{"provider":"WPGlobus","version":"3.0.2","language":"es","enabled_languages":["en","id","my","bg","zh","hr","cz","da","de","es","fr","gr","he","it","ja","kr","lv","lt","hu","nl","no","pl","pt","ro","ru","sk","fi","sv","tr","uk"],"languages":{"en":{"title":true,"content":true,"excerpt":true},"id":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"my":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"bg":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"zh":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"hr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"cz":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"da":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"de":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"es":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"fr":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"gr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"he":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"it":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"ja":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"kr":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"lv":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"lt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"hu":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"nl":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"no":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"pl":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"pt":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"ro":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"ru":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"sk":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"fi":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"sv":{"title":false,"content":false,"excerpt":false},"tr":{"title":true,"content":true,"excerpt":false},"uk":{"title":true,"content":true,"excerpt":false}}},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2243"}],"version-history":[{"count":36,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4573,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2243\/revisions\/4573"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/practicalhealthpsychology.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}